sábado, 31 de mayo de 2014

Parate Conchetumadre

   Estimados, me considero un futbolero, un pichanguero de corazón. ese ser humano que por fortuna del destino conoció esa esfera chapada en pentágonos y hexágonos "bianconeros". Imaginar haber vivido sin esta suerte me parece un sinsentido, las personas estamos destinadas a ser lo que somos. Si bien no soy un buen jugador, sino más bien uno "modesto", por ser benevolente conmigo mismo, la pasión que habita en mi durante esos segundos en que mi pie hace contacto con el balón son preciados. Desearía que fueran infinitos y eternos.

   Pero basta de sentimentalismos. Si quisiera mostrar mis emociones, estaría en la cancha mojando la camiseta. No, hoy me veo convocado por la necesidad, imperiosa, de exclamar al mundo lo que ya han hecho muchos, pero que no me he atrevido a hacer, hasta ahora. 

   Como un fanático del fútbol, cuya ley sagrada es que los sábados y domingos no se hace nada más que ver fútbol hasta las cinco y algo (Premier, La Liga, Calcio, y el domingo a esperar Goles de Europa), me nació, hace ya un tiempo, las ganas de dar mi opinión acerca del pilar anímico de nuestra querida selección. Si, me refiero al "Pitbull" Medel, definición del volante de contención, de entrega, de humildad, pasión, actitud. Si me dijeran que tengo que describir a Medel en dos palabras, simplemente diria que "tiene huevos". La garra es otra cosa, es el peldaño previo, es levantarse. Tener huevos es caer, levantarte y gritarle a quien te empujo (que tiene que caer contigo, porque tienes pelotas) "párate conchetumadre" y seguir corriendo como si tu vida dependiera de ello. Bueno, de cierta manera lo hace, ¿quien eres si no tienes huevos? probablemente otro jugador más parado donde te dijeron que te pararas, haciendo lo que te dijeron que hicieras y siguiendo el procedimiento mecánico de caer y levantarte.  A Medel no le enseñaron a recibir el impacto y levantarse, el nació con el pasto en la cara, boca abajo y pegado al piso. El solo se levanto, y desde ese momento nunca más se permitió caer. Puede que lo expulsen, pero no lo puedes castigar, por que en el entrenamiento corre más que todos, quienes dicen tener huevos, se corren cuando el camina. 

   "Este tipo es un fanático", "no sabe lo que dice", "no es objetivo". Tantas veces he tenido que escuchar esas acusaciones, son pan de cada día. Pero no solo de pan vive el hombre, también vive de fútbol, y quien vive fútbol, siente el fútbol. Como olvidar aquella novena fecha del año 2011, Barcelona, de local, contra el Sevilla. Guardiola no escatimo en gastos y puso todas las cartas sobre la mesa, pues no quería ningún sobresalto. Preguntenle a Xavi que paso ese día, o a Iniesta, incluso a Messi. "No lo conoce Xavi a Gary Medel, no se le achico, el chileno le quería comer el hígado, seria bueno que Xavi estudie un poco". No me gusta el parafraseo, prefiero la cita textual.

   Conocido por muchos es el texto de Hernán Casciari, donde trata a Messi de perro, por ir a por el balón y solo por el balón. Estimado Hernán, con todo el estima que me genero aquel texto, muy bien ejecutado, creo que fallas en el fondo. Tu fuente se equivoco, el perro no es Messi, es Medel. Un error común para quien no adora el fútbol.

   No me imagino a Messi en la barra de Newel's gritando como energumeno hinchando a su ex equipo. Para los que me digan que su corazón no pertenece al club argentino, sino al Barcelona, les pido que traten de ejecutar el mismo ejercicio. Si no se les hace imposible imaginarlo, reconoceré que mi creatividad ha tocado fondo. Quiero dejar claro que no desmerezco al argentino, a ganado todo premio habido y por haber, con justo derecho. El problema es que le faltan huevos.

   Para los que no saben de que hablo, es cosa de ver imágenes de Medel en la galería de San Carlos, o de la Bombonera. Elijan el lado de la cordillera que prefieran.

   Finalmente y para terminar mi columna, o intento de esta, me gustaría ver once jugadores con los huevos de nuestro Pitbull, porque es de Chile, y ya nadie nos los quita. Vimos como jugo Chile el día de ayer contra Egipto. Entramos dormidos y confiados. ¿El resultado? dos pepas en cinco minutos. Parecia FIFA. Nos faltan ganas, nos falta hambre, nos falta esa curiosidad que tuvieron los grandes futbolistas, la cual los carcomía por dentro. ¿Como será ser una leyenda?

   Compañeros de bando, país, y más importante aun, hinchada, podemos ser grandes, queremos ver que estos jugadores sean grandes. No me importa que sean maduros, no me importa si tienen 40 años, no me importa que ganen dinero en países asiáticos "fomentando el deporte", ni que jueguen en equipos de segunda, quiero ver un fútbol con huevos, quiero gritarle a una pantalla toda una semana de trabajo, de esfuerzo, quiero gritar, llorar de alegría. 

   Quisiera aclarar que no soy un experto, ni un conocedor, ni mucho menos un sabelotodo de este gran deporte, solo una persona que se aburrio de opinar lo mismo que todo el mundo y no poder decirlo con el corazón. No digo ser único, a fin de cuentas, solo soy otro futbolero más.

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